El manejo de los síntomas
Transcripción
Si bien el cáncer de mama metastásico no se puede curar, el tratamiento puede prolongar la vida. Sin embargo, los efectos secundarios de algunos tratamientos pueden afectar la calidad de vida. Los cuidados paliativos reducen los síntomas relacionados con el cáncer y siempre deben ser parte del tratamiento para el cáncer de mama metastásico. La atención de apoyo ayuda a las personas con cáncer y a quienes les cuidan a afrontar la enfermedad y su tratamiento.
La terapia para fortalecer los huesos es parte del tratamiento estándar en el cáncer que se ha extendido a los huesos. Los bisfosfonatos y el inhibidor de ligando RANK denosumab son dos tipos de medicamentos que pueden reducir el riesgo de fracturas y ayudar a reducir el dolor causado por las metástasis a los huesos. Los bisfosfonatos se administran por vía intravenosa y el denosumab se administra mediante una inyección subcutánea. Algunas personas experimentan dolor en los huesos, las articulaciones o los músculos cuando reciben estos medicamentos. Este tipo de dolor generalmente dura de 1 a 2 días, y ocurre solo con el primer tratamiento. Usted debe reportar cualquiera de estos efectos secundarios a su proveedor de atención médica de inmediato.
Algunas personas que están recibiendo bisfosfonatos necesitan aumentar su ingestión de vitamina D y calcio. En raros casos puede ocurrir un trastorno llamado osteonecrosis de la mandíbula en quienes reciben cualquiera de los dos medicamentos. El someterse a un examen dental completo antes de iniciar el tratamiento puede reducir el riesgo de sufrir dicho trastorno, y debe consultarse a un oncólogo antes de someterse a cualquier procedimiento dental durante el tratamiento.
Es común que las personas con cáncer de mama metastásico pierdan el apetito. Si bien la pérdida del apetito puede hacer que sea difícil alimentarse, es importante tener una nutrición adecuada a fin de fortalecer el cuerpo.
Las náuseas también son un efecto secundario común del tratamiento, pero su proveedor de atención médica puede recetarle medicamentos para aliviar las náuseas ocasionadas por la quimioterapia.
Para la mayoría de las personas con cáncer de mama metastásico, bajar de peso no es problema hasta que el cáncer está muy avanzado.
La fatiga es común en el cáncer de mama metastásico. Cuando tienen fatiga, las personas sienten cansancio y falta de energía todo el tiempo. Con frecuencia el descansar el tiempo suficiente no les ayuda. Dos de las causas más comunes de la fatiga son la depresión y los problemas para dormir. Si usted se siente demasiado cansada o tiene problemas para dormir, consulte con su proveedor de atención médica para encontrar la mejor manera de controlar su fatiga.
En algunas personas, la fatiga es causada por anemia o una disminución en la cantidad de glóbulos rojos. La quimioterapia destruye los glóbulos rojos y ello puede ocasionar anemia y fatiga. En ocasiones la anemia puede ser tratada aumentando el hierro o folato en la alimentación. La anemia severa puede ser tratada mediante una transfusión de sangre.
La eritropoyetina o medicamentos similares de factores de crecimiento pueden aumentar la cantidad de glóbulos rojos y reducir la necesidad de una transfusión. Sin embargo, dichos medicamentos pueden aumentar el riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos y embolias cerebrales, y parece que acortan la supervivencia. No se recomiendan como un tratamiento luego de finalizar la quimioterapia, y algunos estudios sobre la seguridad han cuestionado si las personas con cáncer de mama deben recibir tratamiento con eritropoyetina.
