Factores de riesgo relacionados con la reproducción
Transcripción
Los estrógenos son hormonas naturales producidas principalmente en los ovarios. Son importantes en el desarrollo sexual, el ciclo menstrual y el embarazo. La exposición de por vida de una mujer al estrógeno está relacionada con su riesgo de cáncer de mama.
En esta sección, analizamos algunos factores de riesgo relacionados con el estrógeno que pueden tener un efecto directo en el riesgo, como el uso de hormonas durante la menopausia y las pastillas anticonceptivas. Comenzar su período antes de los 12 años significa una exposición al estrógeno más prolongada de por vida, que está relacionada con un pequeño aumento del riesgo de cáncer de mama. Por ejemplo, las mujeres que comienzan sus períodos antes de los 11 años tienen un riesgo de cáncer de mama entre un 15% y un 20% más alto en comparación con las que comienzan sus períodos a los 15 años o más. Alcanzar la menopausia a una edad más avanzada aumenta la exposición de por vida de una mujer al estrógeno, que está relacionado con un mayor riesgo de cáncer de mama. Los estudios muestran que las mujeres que pasan por la menopausia después de los 55 años tienen un riesgo más alto de cáncer de mama que las mujeres que pasan por la menopausia antes de los 45 años. Las mujeres con niveles más altos de estrógeno en la sangre después de la menopausia tienen mayor riesgo de cáncer de mama que aquellas con niveles más bajos. La relación entre tener hijos y el riesgo de cáncer de mama es compleja. Un primer embarazo está relacionado con un mayor riesgo a corto plazo, pero disminuye el riesgo a largo plazo. El impacto de estos riesgos depende de la edad de la mujer al momento de su primer embarazo. Las mujeres que tienen su primer hijo a los 35 años o antes suelen tener un riesgo menor de cáncer de mama. Aunque el riesgo de cáncer de mama es mayor durante aproximadamente 10 años después del parto, estas mujeres tienen un riesgo menor de cáncer de mama que las que nunca tuvieron hijos. Las mujeres que tienen su primer hijo después de los 35 años tienen un riesgo ligeramente mayor de cáncer de mama que las mujeres que no tienen hijos o las que los tienen a edades más tempranas. En estos casos, el aumento a corto plazo del riesgo de un primer embarazo nunca se compensa por completo con los efectos protectores a largo plazo del parto. En general, cuanto más hijos tiene una mujer, menor suele ser su riesgo de cáncer de mama. Después del primer hijo, cada nacimiento adicional está relacionado con una pequeña reducción adicional del riesgo. La lactancia materna después del embarazo también está relacionada con un menor riesgo de cáncer de mama, sobre todo antes de la menopausia. Muchos estudios indican que las mujeres que amamantaron durante un total de 1 año de por vida tenían menos probabilidades de desarrollar cáncer de mama que las que nunca amamantaron. Cuanto más tiempo amamante una mujer, mayores pueden ser los beneficios. Además, el uso actual o reciente de pastillas anticonceptivas está relacionado con un ligero aumento del riesgo de cáncer de mama. Sin embargo, este riesgo adicional tiene un impacto bastante pequeño porque la mayoría de las mujeres jóvenes tienen un bajo riesgo general de cáncer de mama. El riesgo adicional disminuye cuando las mujeres dejan de tomar las pastillas y vuelven a la normalidad unos 10 años después. Se están estudiando otros tipos de anticonceptivos que contienen hormonas, como Depo Provera, los dispositivos intrauterinos (DIU) que liberan hormonas, el parche anticonceptivo y el anillo vaginal, para determinar si están relacionados con el riesgo de cáncer de mama. Por último, las mujeres que toman pastillas hormonales para la menopausia con estrógeno y progestina tienen un mayor riesgo de cáncer de mama. Este riesgo aumenta mientras más tiempo las mujeres toman la terapia hormonal para la menopausia. Sin embargo, la terapia hormonal para la menopausia, o THM, está aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU, también conocida como la FDA, para el alivio a corto plazo de los sofocos y otros síntomas de la menopausia. La FDA aconseja que las mujeres que toman pastillas hormonales para la menopausia tomen la dosis más baja posible durante el menor tiempo necesario. Las mujeres que comienzan a tomar hormonas menopáusicas antes de los 60 años parecen tener más beneficios y menos riesgos con la THM. Además, cuando las mujeres dejan de tomar estrógeno más progestina, su riesgo de cáncer de mama empieza a disminuir. Dentro de unos 5 a 10 años, su riesgo vuelve a un nivel de una mujer que nunca ha utilizado terapia hormonal para la menopausia. Las mujeres que toman pastillas hormonales menopáusicas que solo contienen estrógeno durante 10 años o más también tienen un mayor riesgo de cáncer de mama. Sin embargo, las terapias hormonales vaginales no parecen aumentar el riesgo de cáncer de mama. Al considerar tomar terapia hormonal para la menopausia, las mujeres deben hablar de los riesgos y beneficios de estos medicamentos con sus proveedore de atención médica. Para aprender más, por favor visite la página de Recursos Educativos de la sección Komen en Español de komen.org.
